Wednesday, February 8, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 (2) Los personajes





Como dije el miércoles pasado en la introducción de mi análisis del libro "Patria" de Fernando Aramburu, 2016,  las dos familias principales de su novela son originarias de un pueblo no identificado  de la provincia de   Guispúzkoa, localizado  cerca de la ciudad de  San Sebastian-Donostia, en el País VascoQue el pueblo no esté identificado, puede significar -al menos a mí me lo significa- que los personajes son representativos de cualquier pueblo de la región, así que nadie debiera sentirse particularmente señalado con el dedo y , quizás, avergonzado. Esto es muy positivo para poder poner distancia objetivizando, de alguna manera y hasta donde se pueda, las situaciones planteadas por el autor.  Notorio es -como lo han señalado otros comentaristas- el silencio abismal de las personas del pueblo  con respecto al ataque terrorista y la exclusión de la familia víctima, como si fueran todos sus miembros apestados cuyo mero contacto con alguno de ellos  enfermaría a quien lo tuviera.   El relato tejido de estas dos familias duele, claro que duele, principalmente para quienes hayan vivido el  conflicto muy de cerca, de ahí que sea importante poder pensarlo, analizarlo desde una cierta distancia. De ahí también la importancia de una obra como esta, tan necesaria, tan valiente. La violencia nunca debe  buscarse como medio de solución a un conflicto, sí, en cambio,  el diálogo que teje puentes entre las personas, las familias, los grupos, los pueblos. Pero para dialogar se necesitan al menos  dos (partes) que estén dispuestas a hacerlo.

A continuación vamos a ver los personajes  de estas dos familias

Familia 1: 

Bittori:   Es una mujer fuerte, fuerte, fuerte -como dice Abejita- por dónde las haya (Y ella y Miren, de la otra familia,  vertebran la novela).  Coincido con ella plenamente. Bittori, que es la viuda del asesinado, es una mujer con un gran sentido común, aguda observadora, incisiva, nada tonta (como el personaje  mismo lo dice en dos o tres oportunidades, como cuando hace la copia de la llave de su casa (C5),  o como cuando se da cuenta de que tiene cáncer  C17), muy precisa  (asertiva)  y de gran firmeza en sus convicciones, hasta testaruda (Basta que la quieran disuadir de algo para que haga lo contrario, C3). Los ejemplos son muchos y sólo voy a dar algunos: "Mientras viva mi casa no se vende" (C5).  No se le escapa que  el " nolotrago" (C9) de su yerno Quique  tiene olor a alcohol a la mañana,  es un presumido (C1)  y de que su hija Nerea "ahí va la pobre de adorno de ese vanidoso (...)"(C1). O como cuando se pregunta en el autobús sobre sus vecinas "¿Creen que no las he visto?" (C6). Incisiva en sus respuestas y "sin pelos en la lengua":  por ej. cuando le responde a la hija sobre  el decir de Quique que quiere un hijo "Carne de su carne" (y no adoptado) "¿Le da ahora por hablar como en la Biblia?. Se cree moderno y más tradicional que el arroz con leche" (C1).  Incisiva e incluso con humor ácido, como cuando le cuenta sobre la tumba de su marido  que Nerea y Quique "Los dos habrán  llegado a Londres y estarán dale que te pego a ver si salvan el matrimonio" (C3). O cuando le  responde a los familiares de Azpeitia (referido a que se abstuviera de poner en la lápida su marido alusiones al atentado de ETA) "ya lo mataron una vez, no creo que lo vuelvan a matar" (C3) .   Al hijo Xabier, que intenta "minimizar" los hechos-en realidad busca calmar el odio (C6): "no dejemos que el odio amargue nuestras vidas"- lo interrumpe y  puntualiza con exactitud la dimensión de la  tragedia: "-Por favor, ama, no abras más la herida. Tenemos que hacer un esfuerzo para que todo esto que ha pasado... -Perdona, que nos han hecho" (C6).   No teme enfrentarse al cura Don Serapio al que no duda en poner en su lugar: Como cuando el cura  que  no quería  hacer la misa de  funerales de Txato en el Pueblo, donde lo mataron (C17),   o como cuando  le pide que no regrese al pueblo para no intranquilizar a la gente (C25). En ambos casos  Bittori no da su brazo a torcer y le gana al cura que se ve obligado a ceder,  "menudo pájaro" (C17).  (observese aquí también la instigación a la violencia desde el púlpito (C65) por parte de este cura).  O como cuando tiene la certeza de que su ex-amiga Miren "se fanatizó por puro instinto materno" (C14). 

Bittori es también una mujer que gasta lo justo y hasta ahorrativa, medida ( Va andando a casa para ahorrarse el autobús (C2); Le pregunta a la hija porqué no van al aeropuerto en autobús en lugar de en taxi (C1),  y antes era coqueta. A partir de la muerte del marido, dejó de serlo, incluso, como ella misma lo expresa sobre su tumba "Ya no soy como cuando vivías. Me he vuelto(...) fría, distante. Si resucitas no me reconoces" (C3). Pero hay más, desde que enviudó siente una gran soledad que compensa hablando con su marido muerto al mejor estilo de "Cinco horas con Mario" de Delibes, cada vez que lo visita en su tumba, a quien inmediatamente informa -como no podía dejar de ser-  que ETA ha dejado de hacer atentados y que,  por lo tanto,   ha decidido volver al pueblo porque tiene "una gran necesidad de saber" (C3) quien lo mató y de que el hijo de la ex-amiga,  Joxé Mari, integrante de la banda y preso por terrorista, le pida perdón (ver en los últimos capítulos el tema de las cartas).  

Ella vive el duelo como una herida abierta, justamente, porque no tiene las respuestas que tanto necesita y el pedido de perdón (que implica un reconocimiento del daño causado y un arrepentimiento)  cosas que la ayudarían a elaborar el duelo. Por dos motivos:  Uno, por la injusticia cometida de haber matado a un hombre -padre y marido,  bueno, trabajador y generoso (Como veremos más adelante)-  y dos, porque se tuvieron que ir como apestados del Pueblo  (ostracismo, críticas y maltrato constante al que fueron sometidos por sus vecinos). 

Ella, que  había sido una mujer creyente a partir del trauma vivido, deja de creer.  Y llega a la conclusión de que no somos nada  o como lo escuchó en la tele: "Somos polvo sideral" , "Lo mismo uno respira que si cria malvas" (C3)  En cuanto a su fe, es contundente y muy gráfica: "Nada más ver al Txato en el ataúd, su fe en Dios se reventó como una burbuja. Incluso lo notó físicamente" (C2), ella que había estado a punto, de joven, de entrar en un Convento. 


Txiato: Empresario que se hizo a sí mismo a base de trabajar duro, como un buey (C12), más listo que el hambre (C12), Emprendedor y valiente, que daba trabajo a mucha gente (tenía como 40 empleados y si algo lo demoraba en trasladar a la empresa a La Rioja, por ejemplo, es que iba a dejar a esa gente y a sus familias sin sustento); generoso con los amigos y los hijos  de los amigos ( Ayudó a Joxian con el tema de la tapia de su huerta inundada (C12), compraba helados, bicicletas y pulseras (C24)  a los hijos de Miren y Joxian.   Cuando empezó a ser amenazado se lo ocultó a su mujer (algo a que a ella le dio mucha rabia  y por lo que pelearon C31) y pagó la primera  extorsión, pensando en que si lo arreglaba así, se darían por conformes y los dejarían en paz. Temía por su hija amenazada y la envió a estudiar a Zaragoza. 

Tenía cara de hombre bueno y positivo (como lo era),  bastaba según su mujer, con ver la foto y "lo asesinable que era", porque ¡Ay! de la envidia que corroe el alma de los mezquinos, apocados, cobardes y mediocres, que no soportan la idea de que alguien, del mismo origen y condición,  progrese por su valentía emprendedora y su capacidad de trabajo y visión. Nivelemos para abajo, señores, y como cualquier cabeza que asoma por encima de los demás, seruchémosla, empezando, claro,  con advertencias: "Txato entzun, pim, pam, pum" (C12). que, tristemente, se hicieron realidad. El impacto de este asesinato, es leitmotiv en la novela y va a ser relatado nueve veces o más, desde distintos ángulos y perspectivas,  a ello me referiré en una entrada posterior.  
 
Xabier: 48 años, Médico, soltero, solitario,"como siempre, vive para  .strabajo" como dice su hermana, Xabier es "El hombre más triste del mundo"(C ...)   muy tímido, tiene una pareja romántica con una auxiliar de enfermería, pero  al cabo de un tiempo, finaliza.  Trata de aligerar la carga de la madre en cuanto al duelo, minimizando el hecho (C6), no porque no lo sienta, sino porque cree que será mejor para la madre, que retome y haga "vida normal" (C 3), como si eso fuera posible. Siente  que es su deber,  por mandato paterno, es ocuparse de su madre (C21)  y no quiere que el odio la llene (C6). Por ese motivo, no se va a vivir muy lejos, como quisiera (C....). 

Nerea
45 años, abogada. Casada desde hace 12 con Quique, empresario mujeriego, con el que no tiene hijos.  Se fue a vivir a Zaragoza por imposición paterna por el peligro que corría en el pueblo. Allí estudió Derecho, sin muchas ganas. Cuando el padre  fallece, no va al entierro. La madre lo toma muy mal y no la perdona por ello que lo toma como  egoísmo al no estar cuándo más la necesitaba, pero  en realidad Nerea, no quiso ir porque "no podía soportar el hecho de ver a su aita muerto" (, (ella había sido su preferida) Tampoco quería que se supiera que era la hija de un asesinado por ETA, por el circo mediático, no quería ser centro de atención -y potencial blanco- de todo el mundo, inclusive los terroristas.  Pero eso no significa que no le doliera la muerte del padre, todo lo contrario, y a pesar de disimular, cuando recibe el impacto de la noticia del asesinato se orina, como se orina cuando descubre que un novio que tenía, estaba  vinculado a ETA, motivo por el cual rompe la relación (C96).  Curiosamente, ella de joven, asistió al entierro de un jefe de la ETA, algo que Arantxa, que tenía un hermano dentro, no hizo, alegando tener fiebre. Pero entonces, Nerea era joven, inconsciente,  y no tenía ni idea  de cómo sería golpeada  más adelante por  el terrorismo.  En el caso de este novio vinculado a ETA, es relavante la grieta previa que se construía entre los dos (previo a la eneureisis de ella por el impacto emocional)p por los seretos ( ella esconde que su padre fue asesina) él sus filiaciones con la Organización terrorista. Nerea había tenido sueños de encontrar al amor duradero, amor de dulce hogar (...) pero sus tentativas "conducían en todas las ocasiones a desenlaces adversos" (C96)  hasta que se casa con el "nolotrago" (segín su madre) y del cual se siente (Inconscientemente) un felpudo como ese que le quiere regalar a la madre. 
 
Obs: las edades de los hijos aquí  mencionadas están tomadas de que ETA anuncia la paz que es cuando empieza la novela que  usa  retrospectivas para contar la historia

 
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Nótese  aquí que cada uno de los miembros de esta familia, vive el duelo de manera diferente y para sí, sin comprender a los otros miembros, como si cada uno se encerrara en sí mismo con su particular duelo, sin entender que los tres pasan por un proceso similar por el mismo miembro familiar. Si lo pudieran comprender, se podrían apoyar el uno en el otro algo que es muy humano, por cierto, porque solemos creer que nuestro dolor es único y máximo, insuperable.  Esto lo veremos más en profundidad  en la próxima entrada al hablar de las relaciones entre ellos. 

Toda familia que sufre una pérdida debe elaborar su duelo, individualmente y entre todos como familia. Es un proceso y como tal, debe atravesarse al completo, hasta el final. Pero cuando además, implica un trauma brutal y adicional -como  lo es el haber sido víctima de terrorismo-  ese proceso se complica, se magnifica. Porque si bien toda pérdida es traumática por el hecho de la mera pérdida;  el trauma aquí, como he dicho,  se intensifica y eleva a la enésima potencia al sumarse  la injusticia de una muerte arrebatada con violencia y sin sentido.   Y aún más, mucho más, cuando ese daño procede de personas que han sido vecinas, amigas,  integrantes de un mismo pueblo. Ya sea  por acción (haber apretado el gatillo o contribuído a ello) u omisión (haber callado por miedo, por el que dirán, etc, etc). 

Bittori  elije  la confrontación, dar la cara y exigirla de sus vecinos. Y que le pidan perdón, ese perdón tan necesario para curar la herida.  Nerea necesita vomitar las brasas que la queman por dentro y decirle unas cuantas cosas al presunto  asesino; Xabier,  transita el camino de la soledad, la tristeza  y la amargura, volcándose de lleno a su trabajo aunque asiste (al igual que su hermana) a una reunión de víctimas de terrorismo, pero  en uno de los últimos  asientos y como escondido sin permitir siquiera  que su hermana lo viera, algo así como estando y no estando, como un ser quasi-invisible, como un fantasma. 





 

 
Familia 2:

Miren:  Había sido muy amiga de Bittori, hasta casi profesan juntas en el  convento
 Tomaban café juntas en las cafeterías del pueblo, etc, etc, pero su carácter se fue agriando por la envidia que la carcomía, envidia y resentimiento: ella y su amiga tuvieron festejos matrimoniales y lunas de miel, distintas y consideraba a Txato y a Bitorri  "ricos" (C7). Ese veneno la iba corrompiendo y comiendo el alma, -y como para muestra un botón,  lo vemos en expresiones como: "nos hicieron la puñeta (...)" (C24), cuando el Txato, generoso, le compra una pulsera a la hija de MirenMiren tenía un marido, es cierto, con pocas luces, sin arranque, pero también es cierto que ella lo disuadió de asociarse con el Txato, en lugar de alentarlo, lo que nos muestra su propia chatura, también. Y rigidez: que lo vemos en  hechos cotidianos como cuando siempre  le servía pescado al marido, como una manía (C48, C64).  Otra  aspecto relevante de su personalidad  el de explotadora, cuando la ocasión se tercia,   lo observamos,  específicamente,  en el hecho de la contratación de Celeste, la cuidadora de la hija postrada: no vacila en pagarle una miseria, porque  Celeste es una ecuatoriana pobre -"ellos son pobres" (C13)-,  que ha emigrado a  España y que ante la necesidad,  acepta  ese salario miserable  por una tarea de gran esfuerzo como es el que de Lunes a Sábado inclusive,  y por  tantas horas,  levante a una mujer postrada,  la bañe, la vista,   la pasee  en la silla de ruedas,  etc. y  la cuide, además,  siempre con una gran  dulzura, cariño  y dedicación (Como cuando llora de la emoción  por los avances de Arantxa en su rehabilitación (C40):  "Discúlpeme, Señora Miren. Es que he rezado tanto para que llegara este momento. No puedo evitar que me venza la alegría".  
 
Y hay más Miren que no ha podido gobernar a su hijo adolescente Joxe Mari (no lo hacía de chico en que andaba por el pueblo "patoteando" (C7), menos en esta edad tan dificil -19 años-  (C8) tanto que él la hace llorar, ella que es incapaz de soltar una lágrima, como dice Bittori,  termina "radicalizándose  por puro instinto materno", y cierto es en cuanto que defiende a su hijo a ultranza, incluso acusa al hermano menor de no apoyarlo (C), pero piensa: "era su hijo , su Joxé Mari, y ella lo había parido", y se lo afirma a sí misma "lo tengo que querer (...) C  y estaré siempre con mi hijo pase lo que pase (C65)

Observemos aquí en ese "tengo´ que ella se esta obligando,  puede que por instinto, pero más creo yo,  porque ella cree que el deber de una madre ese
y tal vez también,  que eso significa querer: apañar y justificar lo que el hijo hace independiente de si está bien o mal, (o echar la culpa a las malas compañías C7) quizás por una concepción errada de lo que educar  y criar un hijo significa; quizás porque ella en el fondo piensa como él, como mujer  resentida que es
Nótese que Miren Evoluciona  a la par  que su hijo Joxé Marí (Lo amplio en la próxima entrada)
  
Joxian:
Marido de Miren, jubilado del horno de una Fundición, amigo de Txato, que es su compañero de mus, de bicicleta; su pasatiempo favorito es su huerta, algún partido de pelota en la tele antes de acostarse.  Sometido a su mujer que le impone, por ej. no  dar el pésame a la viuda, o no ir al entierro de su amigo, o comer pescado siempre. Sí, se libera un poco de ella cuando se encuentra con Bittori en el cementerio, a escondidas, o cuando va a visitar a su hija y nietos (C112) en el período delos 5 años en que Arantxa no se ve  ni habla con la madre hasta que ambas se reconcilian (C105). (Antes Bittori ya lo había encarado en la huerta C49, pero ahí él se muestra reticente a hablar con Bittori y con miedo de que su mujer lo descubriera)

Siempre supo que "carecía de agilidad mental"  (C12) porque si "hubiera estado más espabilado se podía haber metido de socio en lo de los camiones. Pero dudaba, le faltó arranque" . Y su mujer lo disuadió, no lo olvidemos, (su mujer: "Sisebuta,  la tremebunda". Bien dice el dicho que detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer ;-)  y si este es grande y no tiene mujer, podría ser más grande con ella, si la supiera  elegir, primero y luego, valorar).   Joxian se contentaba con tener la paga de la jubilación asegurada y escaparse de su mujer en la huerta.  TY aguantaba a su mujer que ni  llorar por su amigo muerto lo dejaba: -"si lloras  por ese, me voy a otro cuarto" - "Yo lloro porque me sale de los cojones" (C48)  por lo que, ante la necesidad, se tuvo que ir en bicicleta a llorar donde nadie lo molestara. Recién al final (C121) es capaz de sincerarse con Miren rotunda y escuetamente, sobre el hecho de que se había estado encontrando con Bittori y hablado con ella . 


Arantxa 
lúcida, asertiva; según Bittori, la mejor de ellos 

Tuvo un aborto en Londres, su amiga Nerea  la acompañó
No va al entierro del jefe de Eta, a pesar de que su amiga Nerea y el resto de la cuadrilla si lo hacen, esto muestra lo firme que se mantiene en sus ideas
Se casa con quien quiere  -y contrario total a ETA- y cuando quiere (Guillermo) y se muda a Rentería con él  (55), Se pela con la madre y rompe el contacto por 5 años hasta que se reconcilian (C105) .  Rompe moldes, esquemas, No le importa el qué dirán
Aún después del Ictus -y su cárcel sobre ruedas "una mente atrapada en un cuerpo inútil (C40)- muestra siempre independencia de criterio y  una  muy férrea voluntad por salir adelante, por rehabilitarse, etc,  Desde su silla, lo veremos en la próxima entrada,  Arantxa sera el nexo de unión  y de reconciliación entre las dos familias, lo que muestra hasta donde llega su capacidad de empatía y su buen corazón
  
Joxé Mari:
El terrorista arrepentido, hermano de Arantxa y Gorka, que desde pequeño era 
 ingobernable,  siempre patoteando (C7) y metiendo miedo (C114) y que a los 19 años hace llorar a la madre,  que en general no suelta una lágrima por nadie.  A esa edad él, grandote como es, le falta el respeto a  Miren, le grita y casi, casi la zarandea, antes de irse de la casa (C39) 
 Obliga a su hermano Gorka a participar de las reuniones de la banda terrorista en la que cree firmemente y cumple, a pie juntillas,  sus mandatos pero tiene claro que no es cuestión (en la lucha armada) de dar caña a los que nos caen mal  (C91)  
Fue Torturado en la cárcel (C101)
Después de 17 años entre rejas, y con 43 años de edad,   ha tendio suficinete tiempo de meditar sobre sí mismo  y donde está:  "Yo salí a la ama y así me  me va y aquí estoy y aquí sigo...; ella es fuerte. Dios que arrestos tiene (C34), también se da cuenta de que los de ETA  lo habían estado manipulando :  "no fui listo, me manipularon (C56) y deja ETA con un "hasta aquí"  (C122) y en su evolución, es capaz de pedir perdón a Bittori (Ver cartas de los capítulos finales), igualmente, es capaz de aceptar la homosexualidad de su hermano y alegrarse de que sea feliz (C121) al enterarse que sus padres han estado presentes en el  casamiento de Gorka con Raimuntxo (C116) aunque antes se avergonzara de tener un hermano maricón (C114) 
Los padres  lo visitaban en la cárcel, Miren al principio 3 veces por mes, luego una al mes y Joxian 2 veces al año (C121)

Gorka:  
Es el más joven de los hermanos
flaco, menudo, ávido lector, con deseos de estudiar Filología  Vasca  o Psicología en la Universidad -su gran sueño- (C52), homosexual (C93, C115). Vive en Bilbao Trabaja en una radio en Bilbao y con el jefe, Raimuntxo,  se casa a cuya boda asisten sus padres (C116)
Cuando vivía en el pueblo ayudaba a su hermano en lo que le pedía que hiciera , como cuando va a tomar fotos a una reunión de la banda terrorista (C39)
Su madre  en algún momento lo acusa de no colaborar  querer colaborar con su hermano que "se sacrifica por  Euskal Herria (C 52)


En la Próxima entrada, el miércoles que viene,  me centraré en las relaciones entre ellos
 
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


 NOTA: Pido disculpas por la presentación. No se que pasa con mi computadora que se me pasa a Hebreo (Y por ende de derecha a izquierda) todo el tiempo. Me ha  costado muchísimo escribir, cosa que he hecho de corrido, sin posibilidad de correcciones porque me da vuelta  y altera el orden en los párrafos.  Espero  no tener estos problemas en la próxima entrada. Es la primera vez que algo así me sucede. Un espanto estético, además.



19 comments:

Ambar said...

No se si voy a llegar a tu próxima entrada antes de comprar el libro. Me está apeteciendo mucho su lectura.
Besos

Myriam said...

Hola todos: repito, pido perdón por los errores de tipeo, de ortografía, de congruencias verbales, de colorinches indebidos, etc. No he podido hacer las correcciones. Como arriesgaba a empeorar o perder todo lo escrito, metí mis obsesiones perfectionistas en el bolsillo y publiqué igual. Espero, que al menos lo que he querido expresar se entienda.

Abrazos

Myriam said...

Incongruencias, digo

Cayetano Gea said...

No te preocupes, Myriam, que se entiende todo perfectamente. Estupendo análisis de la obra.
Un abrazo.

Manuel López Paz said...

He entendido Myriam. No te preocupes. A veces la tecnología juega contra nosotros.

Me gusta la lectura de este libro. Te dije que tengo un e-book??. Ya lo tengo para leer en lista

Besote guapa

Myriam said...

AMBAR: Me alegro, ojalá, además, siempre si lo deseas puedes leer mis entradas, queda a la vista el enlace en mi apartado del grupo de Lectura a la derecha. Ahí mismo puedes acceder al bloqueo de Pedro, nuestro profe, que dirige la lectura y se llama La Acequia.

Besos, Ambar

Myriam said...

CAYETANO: mil gracias. Ufffff que alivio. Besos

Ester said...

Se entiende todo muy bien, tranquila. Un abrazo

Myriam said...

MANUEL: gracias, me amargué no pudiendo corregir el texto, pero bueno, pero hubiera sido perder todo, como me pasó una vez... Qué bien que lees e-book. Yo prefiero siempre que pueda, papel. Además subrayo y marco con notas al margen los textos, si son de estudio.

Besos

Myriam said...

ESTER: graaaaacias, otro abrazo para ti.

Genín said...

Tu entrada me ha traído recuerdos, yo pasé mi niñez y parte de mi pubertad en San Sebastián... :)
Besos y salud

Marisa said...

El análisis que has hecho de los personajes es exhaustivo y realmente laborioso. Enhorabuena y gracias por la referencia bibliográfica.
Un abrazo, Myriam.

Ildefonso Robledo said...

Ay, tendria que animarme a leerlo... Veamos, veamos...

Un abrazo

Bertha said...

Esta muy bien resumido y se entiende perfectamente.-La violencia nunca tiene una justificación.

Esperando saber más hasta el miércoles estimada Myr.

Un beso.

Pedro Ojeda Escudero said...

Magnífico análisis de la personalidad psicológica de cada uno de los personajes. Muy útil para comprender el perspectivismo de la novela.
Gracias por este esfuerzo interpretativo, Myriam.
Besos.

Abejita de la Vega said...

Es una gozada leer tu análisis de los personajes de Patria. Han merecido la pena tus luchas en la sala de máquinas del Blogger. A mí me ha pasado muchas veces eso de que la maquinita me cambie el tipo y tamaño de letra y la entrada quede como un cartel de graduar la vista, unos párrafos de letra enorme y otros de tamaño de pulga. ¡Menos mal que a mí no se me cuela el hebreo!

Cada personaje vive el duelo en su perspectiva y no caen en la cuenta de que las penas compartidas sean menos penas. No hay dolor más grande que el mío, suele pensarse,y qué sabrá ese de penas. Los españoles,los vascos también, somos muy individualistas.

Miren es muy amarga y me cae muy gorda. Bittori me da mucha ternura con su cabezonería y su sentido práctico de la vida. ¡Y es capaz de razonar que ella tal vez hubiera hecho lo mismo que Miren! Que el instinto maternal es muy fuerte.

Besos y feliz cumple otra vez. Capri deliciosa.

Ele Bergón said...

Ahí estoy embutida en la novela, ya llevo más de 300 páginas y aunque ya todo se sabe y el autor es reiterativo en sus temas, no sé cómo lo hace, pero quieres seguir sabiendo más, tanto de los personajes y sus reacciones que a mí es lo que más me está gustando, como lo que aún puede pasar, aunque sea en el antes o en el después.

Muy buen análisis de estos personajes de los cuales sé casi todo, pero me falta ese "casi".

Besos

Myriam said...

GENIN: muchas gracias por tu comentario (y porque no
me protestaste por el laaaaargo de la entrada).
Si tus recuerdos son buenos, me alegro de habertelos evocado.
Besos y salud, para ti.

MARISA: Gracias por tu apreciación de mi trabajo.
Un abrazo muy grande.

ILDEFONSO: Anímate, no te arrepentirás. Besos y abrazos

BERTHA: Gracias, celebro que te guste. un beso





Myriam said...

PEDRO: De corazón, ¡gracias, gracias!.
Y es un placer trabajar sobre una novela
de esta calidad y aún más,
con tus maravillosas clases. Besos

ABEJITA: jejejeje si esto también me pasó
aquí esta vez. logre aumentar la letra además de lo obvio,
cambiando el tipo de letra. (Arial, me da dolores de cabeza)
Se me cuela el HEBREO porque está celoso con tanto español..
jejejeje.

LO del duelo y el individualismo que mencionas te diré
que pasa no sólo con los españoles, sino con todos, es
parte de nuestra naturaleza humana (me referiré a esto en la
cuarta y última entrada). Todos, tendemos a creer que nuestro
dolor es único, máximo, insuperable y solemos encerrarnos
en él como en una burbuja.

Besotes

ELE BERGON: ¡Qué bien vas por la midad!
Sigue disfrutándola. A mi también me lo parece. Besotes