Wednesday, February 22, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 ( y4) Trauma y Conclusiones


Cualquiera de los empresarios asesinados  de verdad (ver lista) podría haber sido  Txato, cualquiera, sin señalar particularmente a ninguno.   Y este asesinato acaecido en la novela  en el seno  de la Familia 1 y la pertenencia a ETA de uno de los hijos de la Familia 2, es el  suceso sangriento que enfrenta a las dos familias de ese pueblo en Guipúzcoa.  Qué esto haya sucedido por gente integrante del mismo pueblo vecinos y amigos, ya sea por acción (haber apretado el gatillo o contribuido a ello) u omisión (haber sido testigo y callado)  y que la familia del victimado deba irse del Pueblo como apestada, hace que  el trauma por la pérdida de un familiar -hecho  traumático en sí mismo-  que sufre esta familia  se magnifique y eleve a la enésima potencia.

Txato, el asesinado, ha pecado de crédulo e ingenuo, primero creyendo que a él  no le harían daño, porque siempre había sido una persona generosa con los amigos e hijos de los amigos,  había  dado trabajo en su Empresa a 14 personas (padres de familia)  y había sido  una persona con la que se podía hablar. Creyó que accediendo a la extorsión, lo dejarían en paz. Sí es cierto que era muy trabajador y controlador,  no era, sin embargo,  ningún explotador. El  era un hombre que se había hecho a sí mismo a base de ingenio, espíritu emprendedor y de trabajar como un buey. "Los del pueblo me conocen. Soy de aquí, hablo euskera, no me meto en líos, doy trabajo (...) con el que se puede hablar" (C31).  

Bittori se pregunta "qué siente el que dispara cuándo la víctima cae, cuando empieza a manar sangre por los orificios que hacen   las balas en el cuerpo" (C32) y necesita encarar a quienes le han hecho tantísimo daño -tanto que todo su cuerpo es una herida abierta-  y hacer que reconozcan la felonía -asuman su responsabilidad- y pidan perdón por ello. Por eso, para Bittori, lo más importante es  que Joxian visite la tumba de su amigo asesinado y  que Joxé Marí pida perdón eso es lo único que la mantiene con vida. Y lo logra, por obstinada, lo logra. Ahora, puede morir en paz.

Xabier subsumido por la culpa y la pena, incapaz de poder querer a una pareja, bloqueado emocionalmente,  encerrado en sí mismo, ahoga sus penas y trata de amortiguar el dolor con  coñac,  y el tiempo en su vida se cuenta antes de... o después de...: "Todos los hechos de su vida han ocurrido a una determinada distancia temporal del asesinato de su padre¨" (C61)

Mientras que su hermana Nerea, se aferra a tablas de salvación en forma de proveedores de sexo  que desembocan en relaciones desastrosas;   en las que prima su necesidad de sentirse viva y así se lo impone a sí misma: ¡vive! (C27). Esta es  la razón por la que ella reactiva su pulsión sexual -que per se es pulsión de vida- y sienta esas urgencias que antes del asesinato del padre no eran de tal intensidad (C66) y haya tocado fondo y necesite imperiosamente vomitar las brasas que la queman por dentro (C28). 

En Psicología, el tiempo del trauma es el tiempo detenido: Cuando no se ha superado, lo que de ninguna manera significa olvidado, está ahí siempre presente, como un sangrante disco rayado del que no puede salirse, en el  cual giran las vidas de las personas  que  sufren la tragedia, que dejan -en sí- de vivir en un afán por comprender lo incomprensible, de  encontrar un sentido a lo que no lo tiene y que ha partido sus vidas como un rayo.

El impacto del trauma está magníficamente relatado en el C9 Rojo: Xabier es el primero de la familia  en recibir la noticia del atentado en el hospital dónde estaba trabajando:  La aguja penetró con facilidad en la vena. la fina sonda se coloreó rápidamente de rojo. Rojo. Xabier, Xabier, tienes que ir a tu casa,  a tu padre le ha pasado algo (...).  Xabier, entonces,  corre al lugar, bajo la intensa lluvia, y ve la mancha de sangre en la calle entre el garaje y la casa de los padres. Rojo. El trauma, para XabierES rojoy el hecho de que sea un color habitual en su lugar de trabajo, marca la intensidad del mismo -del  trauma y del dolor- que él trata de ahogar/anestesiar en alcohol. (Para cada uno de los implicados será distinto y particular, desde luego, pero si escribo sobre cada uno, la asesinada por mis agobiados lectores sería yo ;-), que ya me han tenido mucha paciencia)
 


Los encuentros restaurativos a los que quiere asistir Nerea, sí ayudan a superar el trauma -y como psicóloga los recomiendo- porque los miembros de la familia afectada, cuyas vidas han sido destrozadas por la tragedia,  tienen la oportunidad   en ellos de salir cada uno de su propio aislamiento y compartir su dolor con otros miembros de otras familias afectadas por otras tragedias y con guía profesional,  experta, contenedora,   ser, de esta manera,  capaces de entrar a  una zona segura (la que proporciona el entorno terapéutico), reconstruir  en ella el  puzle en torno a/los crímen/es cometido/s integrar la memoria traumática (que siempre es fragmentada);   poder expresar en palabras el dolor, la rabia, la impotencia, etc;  llorar a los muertos, trabajar el perdón, restablecer el contacto con otros seres humanos;   encaminarse, finalmente,  hacia una salida y un futuro constructivo:  aunque jamás se olvide; aunque se haya logrado perdonar. Y aquí recalco: podrán los deudos llegar a perdonar, pero  nunca jamás  la vida volverá a ser lo mismo. Perdonar no significa olvidar. Esta novela termina antes  de que sus personajes logren algo así porque llegar a otorgar el perdón, requiere de un trabajo de  muchos años, para qué vamos a engañarnos.  ¿Por qué es importante el perdón de los victimados  que siempre debe ser posterior al pedido de perdón de los victimarios?  Porque  por ejemplo, aliviaría  la culpa que siente Xabier de no haber hecho suficiente para evitar el asesinato del padre porque al perdonar a los victimarios -por repulsivo que parezca o lo sea- la víctima sobreviviente a la vez se perdona a sí misma y se libera también del odio que la envenena. Y perdonarse a sí mismo -y liberarse del odio y del rencor- es necesario para su salud emocional.

Nerea asiste a las Jornadas en San Sebastián   sobre víctimas del Terrorismo y violencia terrorista organizadas por el colectivo de víctimas del País Vasco, Xabier tan reticente al principio, se halla  sentado en una de las últimas filas, cerca de una de las puertas,  como un fantasma que está y no está, oculto además de la hermana que ignora su presencia. (C109)  ¿Y si a la brasa le da el viento?

En ese encuentro al que ambos hermanos asisten, habla un escritor -alter ego de Fernando Aramburu-  que presenta un libro suyo sobre el tema del terrorismo, quien  tomando  la palabra  dice:

"- Hay libros que van creciendo dentro de uno a lo largo de los años  en  espera de la ocasión oportuna  de ser escritos" (C109)

 Y así es, Fernando, como este ha crecido dentro tuyo -este libro  tan necesario, tan valiente desde los  años  de tu juventud en los que escribiste este poema:






De tu poemario: Yo quisera LLover
 
   Gracias,  Fernando 


 
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Gracias tambié Carlos Medrano que me  hizo llegar el poema de Fernando Aramburu y gracias a Pedro Ojeda por  haber incluido  este libro en nuestro Club de lectura.





Monday, February 20, 2017

Sushi, un cuento escrito por Cayetano Gea Bermejo




Me llamo Sasuke. Y estoy hasta el gorro de que me llamen chino. Porque no soy chino, sino japonés. Vine a Madrid a completar mis estudios de español que inicié años atrás en Tokio. Yo era para todos… “el chino”.
—¿Sabes hacer “arroz tres delicias”?
—¿Qué porquerías metéis en los rollitos de primavera?
—¿Por qué en vuestros restaurantes no hay gatos?
Y cosas por el estilo.
Solo lo hacían  para fastidiarme.
—¿Por qué tenéis poco vello en la cara?
—¿Es cierto que los chinos tenéis el pene pequeñito?
Al principio no paraba de decir:
—¡Que no soy chino, coño!
Los tacos es lo primero que los extranjeros aprendemos cuando venimos a España: joder, coño, cabrón, puta, la madre que te parió…  Uno le coge afición a estas palabras y se anima. Debe ser cosa del clima.
—No soy chino, soy japonés, como Murakami-, decía inútilmente. Pero la mayoría no sabía quién era Murakami. La cultura occidental es muy limitada para las cosas de fuera. De Japón  solo conocen el “manga” y el “sushi”.
Luego ya me cansé. Tiré la toalla, como dicen los españoles. Me resigné. Me llamaban chino y respondía. ¿Para qué discutir inútilmente con estos occidentales, cretinos de ojos como huevos que se creen el centro del mundo?
—Hey, chino, vamos a tomar una cerveza, aunque en el bar al que vamos no tienen arroz de aperitivo. ¡Jejejeje!
Y se partía el culo de la risa. Y es que a los españoles les gusta decir ocurrencias y cosas que se inventan a las que llaman chistes y todos se ríen como bobos. En el bar, con la cerveza, nos pusieron algo que me gustó: unos “boquerones en vinagre” que me recordaban un poco a nuestra caballa en vinagre de arroz (“shimesaba”)
Algunos iban de listillos:
—Mira, he comprado un décimo de lotería que acaba en 4. ¿Lo compartimos?
—Vamos a subir en ascensor hasta la planta 4. ¿Te importa?
—¿Qué pasa? ¿No te da miedo el número 4? Pues me habían dicho que teníais en China mucha aversión a ese número.
—Vamos a comprar la bebida al chino de la esquina. Ve tú que igual nos hacen rebaja por ser un compatriota. ¡Jojojojo!
Al final, casi deseé ser chino para que me dejaran en paz.
Por mi parte, respeto mucho al país que me abrió sus puertas. Y eso que me irritan muchas cosas de las que veo en España: cacas de perro en todas las aceras, la costumbre de comer y cenar tan tarde, lo exagerados que son cuando cuentan las cosas, no respetar tu espacio y hablarte casi en la cara, te tocan, te miran descaradamente a los ojos, las voces que dan cuando hablan, que parece que se están peleando, las comidas tan saladas…
Hay algunos que te dan la mano y te la estrujan como si fuera un limón. A otros no les importa sonarse la nariz en público. Hace poco le di una tarjeta mía a un conocido con mi teléfono, mi dirección y mi correo electrónico ¡y se la guardó en el bolsillo de atrás del pantalón! Y luego se sentó en una silla. En mi país es una grosería “sentarte” sobre la tarjeta que te ha dado otro.
Luego están esas pintadas en las paredes. Son unos guarros. También comen cosas asquerosas como eso que llaman “arroz con leche”, ¡un arroz dulce! ¡Puaj!
Eso sí, las chicas españolas son muy guapas, solo que me dan un poco de miedo porque tienen la mala costumbre de tomar decisiones y eso desconcierta mucho.
Está claro que cada país tiene sus costumbres. Pero no quiero renunciar a las mías.
Yo, lo que quiero es que me dejen en paz, que pueda sentarme en el suelo si me apetece, no en esas incómodas sillas. O hacer ruido cuando me como mis fideos.
Y que no me den palmaditas en la espalda ni me estrujen la mano.
Y que no me llamen chino.



(Publicado antes en La Charca Literaria)



 
 

Friday, February 17, 2017

Ida Laura Pfeiffer (1797-1858) una de las primeras mujeres exploradoras o la viuda alegremente patinadora por la vida y el mundo


Como saben mis lectores, me gusta recordar mujeres intrépidas, decididas, valientes,  que descollaron de una forma o de otra, para bien o para mal, rompiendo los cánones  patriarcales de sumisión que la sociedad les había impuesto. Antes les hablé de dos mujeres exploradoras:  Gertrude Bell,  apodada "la Reina del Desierto" que entre otras cosas,  fundó el Museo Argueológico de Bagdad ¿recuerdan?  y también les hablé  de Lady Hester  Lucy Stanhope, apodada "La reina Blanca de Palmira", nacida 92 años antes que Gertude Bell.  Hoy, le hacemos los honores a Ida Laura Pfeiffer nacida 21 años después de Lady Hester,  en Viena, Austria  el 14 de Octubre de 1797. También en Viena  y en Octubre,  moriría 61 años después.


http://www.gutenberg.org/files/12561/12561-h/12561-h.htm
        Este es uno de los libros que escribió, de cuando visitó Tierra Santa.  cliqueando  en la imagen se llega a él. "Viaje de una mujer de Viena a la Tierra Santa", 2 vols, Viena, 1843.


Nada describe mejor  el carácter de  esta modesta, valiente y curiosa mujer que sus propias palabras de introducción a su libro: "El viaje de una mujer alrededor del mundo: de Viena a Brasil (en 1846), Chile, Tahiti, China, Indostán, Persia y Asia Menor", posterior al de Jerusalèn  (la trad. del inglés es mía).  

"He sido llamada en muchos de los periódicos públicos como una "profesa turista" , pero... lamento decir que no ostento dicho título en su sentido habitual. Por una parte poseo poca sabiduría y nada de humor, como para convertir mis escritos en entretenidos  y, por la otra,   poco conocimiento para juzgar correctamente mis experiencias. El único don del que puedo alardear  es el de narrar de forma simple las diferentes escenas  en las cuales he jugado una parte y los diferentes objetos que he contemplado. Si alguna vez pronuncio una opinión lo hago puramente desde mi experiencia personal. 

 Muchos pensarán que  hice un viaje por pura vanidad. Puedo sólo responder a ésto  que quien así lo piense, viaje por si mismo para convencerse de que nada más que un deseo natural  por viajar, sin un inagotable deseo  por adquirir conocimientos más allá de los límites,  jamás podría ser posible que una persona superara  las dificultades, las privaciones y los peligros a los que me he visto expuesta.

De la misma manera que un artista siente un invencible   deseo por pintar y el poeta da curso a sus pensamientos , así me apuré afuera a descubrir el mundo con un deseo frenético. En mi juventud soñaba con viajar, en mi vejez, me entretengo y disfruto reflejando mis experiencias"  



Pero...  ¿Qué  sabemos de sus antecedentes vitales?

Como dije, nació en Viena, Austria,  en Octubre de 1797,  hija de un rico comerciante.  De niña gusta del deporte y juegos de varones (y ropa de varón que era más cómoda) .  Su primer viaje largo fue un viaje a Tierra Santa  y Egipto,  a sus  cinco años de edad -junto con sus padres- y esta influencia la marcaría.  Cuando tenía 9 años, murió su padre. La madre,  entonces, aprovechó para obligarla a vestirse de mujer y a tomar lecciones de piano y bordado,   tal como era esperado de una mujercita victoriana.  

He que aquí que  Napoleón I, Emperador de los franceses, conquistó Viena en 1809, y algunas de las tropas francesas se alojaron  en la casa  familiar para disgusto de Ida. 

Ida contrajo nupcias  (que no varicela)  1 de mayo de 1820,  con el Dr. Mark Anton Pfeiffer, un abogado en Lemberg, (ahora Lviv, Ucrania)  que estaba muy bien relacionado   con el gobierno austríaco en el cual tenía un cargo. El Dr Pfieiffer   era  24 años mayor que ella y  viudo con un hijo adulto (mejor estar bajo su tutela que la de la madre). El  Dr. Pfeiffer hizo muchos enemigos   al exponer a   funcionarios corruptos austriacos en Galitzia por lo que  se vio obligado a renunciar a su puesto y le fue difícil conseguir trabajo después para mantener a la familia por lo que Ida  tuvo que impartir  clases de dibujo y música. La situación financiera de la familia mejoró sólo después de la muerte de su madre en 1831 y con esta pequeña herencia, Ida Pfeiffer fue capaz de contratar  buenos maestros  para  sus dos hijos. Su marido murió 7 años más tarde en 1838 y sus hijos  en algún momento  volaron del nido.

¡Por fin la libertad!


 En 1842 viajó a lo largo del río Danubio hasta el Mar Negro y Estambul. A partir de ahí continuó a Tierra Santa y Egipto antes de volver a casa a través de Italia, este fue su primer viaje para el que se preparó para todos los peligros posibles e incluso ante la posibilidad de perder la vida en esta empresa, dejó sus asuntos ordenados en casa e incluso,  redactó su testamento.  Fue escribiendo un diario de viaje,  con el objeto de recordar todo,  cada día al final de la jornada.

Su editor austríaco, que supo de su existencia a través de un amigo, quiso conocerla personalmente y quedó fascinado por ella, he aquí un fragmento del prólogo que él escribió para este libro y que nos da cuenta del carácter de esta increible mujer:

"Fue en la casa de mi amigo Halm  que oí por primera vez de esta mujer extraordinaria, en un momento en que aún no había completado su viaje; y cada  referencia subsiguiente a  la señora Pfeiffer aumentó mi deseo de conocerla.En modales y apariencia  la encontré  parecida a muchas otras mujeres que se han distinguido por la fortaleza, la firmeza de alma y ​​magnanimidad  y que  en la vida privada  es  de lo más sencilla y espontánea;  el más modesto, y por consiguiente,  también el más agradable de los seres.Mi solicitud para leer el diario de nuestra autora fue concedido con un poco de timidez; y estoy dispuesto a afirmar que rara vez  un libro  me atrajo tan  irresistiblemente ya que  atrajo mi mi atención de principio a fin. 

La relación simple y sin adornos de los hechos, el candor, combinado con un fuerte sentido de sonido, que aparecen a lo largo
[de su diario], son como para avergonzar el esfuerzo grandilocuente  en pos  de la originalidad de muchos autores modernos. El esquema y la ejecución de los trabajos son completos y agradables; estricta verdad resplandece en cada página, y nadie puede dudar que una mente tan pura y noble debe ver las cosas desde un punto de vista correcto. Esta circunstancia es suficiente en sí misma para elevar el libro por encima de muchas descripciones de los viajes a la Tierra Santa, cuyos autores, confiando en el hecho de que sus afirmaciones no podrían ser fácilmente refutadas, se han entregado a su fantasía (...)

 
Después de muchos problemas tuve éxito en persuadir a la autora para permitirme la impresión de  su diario."



Con el dinero de la Publicación de ese viaje, pudo emprender el siguiente y sí sucesivamente, después de cada circuito, publica su libro: 

En 1845 se dispuso a Escandinavia e Islandia, que describe su gira en dos volúmenes, y al año siguiente hace su viaje alrededor del mundo y vuelve a casa en 1848.

En 1851  inicia su segundo viaje alrededor del mundo  y en 1856 regresa a Viena. Explora en esta ocasión  Inglaterra, Sud África, El Archipiélago Malayo, Borneo, Sumatra, California, Oregón, Perú, Ecuador  etc,

En  1857 explora  Madagascar, donde en un primer momento fue cordialmente recibida por la reina Ranavalona I. 





Pero tuvo la  mala fortuna de involucrarse, sin saberlo,  en un complot para derrocar al gobierno junto con algunos otros europeos, a saber, Jean Laborde y Joseph- François Lambert en aparente colaboración con Rakoto, su hijo y  príncipe heredero (el futuro rey Radama II). Al enterarse del intento de golpe, la Reina ejecutó a los  madagasqueños  implicados, y expulsó a los europeos  del país en julio de 1857. 



Pfeiffer contrajo una enfermedad (probablemente la malaria) durante su paso desde la capital de Madagascar Antananarivo al puerto costero de salida de la que nunca se recuperó totalmente. Murió en Viena un año más tarde, en 1858, probablemente debido a complicaciones de malaria.  


Ida Pfeiffer  coleccionaba en sus viajes cuanto insecto, piedra y planta encontraba.  Vendió luego  los especímenes cuidadosamente documentados  al Museo de Historia Natural de Viena y al  Museo de Historia Natural de Berlín.


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Nota: Las traducciones de los fragmentos las hice yo de  esta Edición traducida al inglés, lamentablemente no hablo alemán.


En próximas entradas sobre  el viaje de Ida Pfeiffer a Tierra Santa, les ofreceré algunos fragmentos de este libro, porque  es estupendo y quisiera  compartirlo con Uds. ¿les parece?





Wednesday, February 15, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 (3) Sus relaciones y el conflicto


Introducción aquí

Análisis de los personajes aquí  

Famila 1: 

La relación de pareja Bittori- Txato:

"Sapo en salsa, ¿Por qué preguntas?" (31)   y mucho cariño en los pequeños detalles  hay en la relación de pareja de Bittori y su marido (cuando estaba vivo y aún después de muerto en esos monólogos que tiene ella sobre su tumba). Bittori sin embargo,  no vacila, cuando es menester poner en su lugar  a Txato, como  cuando éste  le esconde cosas o pregunta lo que no debe. Txato, por su lado porque es una persona  paciente, accesible y con la que se puede hablar (C31),  se aguanta el rapapolvo  de Bittori cuando ella descubre que le ha estado ocultando lo de las extorsiones.  Txato  que pasa todo el día trabajando como un buey (C12)  ha tomado la costumbre desde los primeros días de matrimonio  de calentarle la cama a Bittori  -también  en los días que habían discutido-  ya que ella se quedaba despierta dando vueltas por la casa hasta las 23 o 24.   Después de viuda, Bittori sigue hablando con su marido  ( con su foto o  sobre su  tumba), como he dicho antes, al mejor estilo de Delibes en Cinco horas con Mario, (Por como habla con el muerto, no en cuanto a incompatibilidad de caracteres y otras cosas, como por je.  que BIttori  había perdido totalmente la Fe  o que Txato tuviera otras aspiraciones de tipo intelectual y etc, como las tenía el difunto delibianoEsta pareja que nos ocupa era bien-avenida y nada despareja. Y las disputas que podían tener entre ellos,   eran de las que podría  tener cualquier matrimonio bien-avenido. Lo anormal  sería que no hubiera  altos y bajos en un matrimonio y en especial, de larga data.  

La relación entre  los hermanos  Xabier y Nerea:

Tienen como hemos visto en la entrada anterior personalidades bien distintas: Xabier es tímido, taciturno, solitario,  que trata de adormecer el dolor con alcohol,  que se ocupa de la madre (su mudanza del pueblo a San Sebastián,  su oncólogo,  etc)  mientras que Nerea   es más  egoísta/inmadura y ocupada consigo misma y en suplir sus carencias afectivas; sin embargo entre ambos hermanos tienen buena comunicación, al menos, en lo que respecta a la madre, aunque se vieran poco (C28).  Xabier, empero, le recrimina a su hermana menor  haberse  pasado  al hablar "del encuentro restaurativo", cuando fueron a comer con la madre a su regreso de Londres;  él considera que deben evitar "nuevos sufrimientos" a su madre.  Nerea, por el contrario,  quiere pedir un encuentro restaurativo a la cárcel  (C 27, 28) (Al final ambos asisten al encuentro preparatorio, lo sabremos, pero  Xabier no se deja ver por la hermana).  De momento, discrepan. Nerea busca  con ese encuentro, aliviar el dolor, Xabier considera que no alivia el dolor si eso hace daño a otros seres queridos, como a su madre (C28).

 Nerea ha tocado fondo (C28). y para salir de ese tiempo detenido que significa estar inmersos en el trauma, ella necesita esos encuentros  restaurativos para víctimas, ella necesita enfrentarse al presunto asesino  y vomitarle las brasas.  Según ella  la madre y Xabier están bloqueados emocionalmente,   sumergidos en un agujero de pena y de dolor (...) (C28)

En otra oportunidad ambos se encuentran (C110) en un punto céntrico de  San Sebastián, Xabier le confirma a Nerea el diagnóstico de cáncer uterino  de la madre. Nerea, por su parte,  le relata  a Xabier que ella ha  encontrado a la gata muerta y ha escondido su cadáver, ella que no suele hacer mucho por la madre,  ha vencido  su asco  y lo ha hecho para evitar a la madre el sufrimiento. Por supuesto, Bittori  en sus juicios sobre Nerea desconoce totalmente este hecho que significa mucho; como así también la llamada de Nerea a Xabier para   contarle lo preocupada que está por enterarse de que Arantxa está  al tanto de  la enfermedad de su madre, (algo que se entera al  visitar  a Arantxa, paralítica,  en fisioterapia) (C119).  Estos dos ejemplos, muestran que Nerea quería y se preocupaba -a su manera-  también por la madre, a pesar de que ambas  tenían caracteres tan distintos y su relación distaba mucho de ser armónica.

 La relación de Bittori con sus hijos:

A partir del asesinato de Txato, sabemos que  Xabier se preocupa por la madre, no sólo por amor filial, sino que también  por mandato paterno -obligación- y así se lo hace saber Xabier  al retrato de su Padre (C21). Entre madre e hijo hay un afecto rutinario, frio y doliente como  podemos observar en los besos que se dan cuando se encuentran o despiden (C21).  Xabier, siempre la trata de proteger para que no sufra más (C28). Recordemos que  es Xabier quien recibe primero la noticia del asesinato del padre  (C9) y  es él quien viaja al pueblo a darle la noticia a la madre  en cuyos hombros "roto de pena" llora (C76).

Bittori nunca se ha entendido bien con Nerea, que era la preferida del padre (C3) y  no le perdona para nada el hecho de que Nerea no haya estado presente  en el entierro del Txato  y así se lo hace saber a su marido muerto "Contraeré el alshéimer, olvidaré que te mataron, olvidaré mi nombre, pero te juro que (...) me acordaré de que nos negó su compañía cuando más la necesitábamos" (C10), (cuando ella más la necesitaba).    Ignora igualmente lo recalcado en el apartado anterior y no comprende que Nerea no resistiría ver a su aita muerto (C10). Bittori lo vive como siempre ha vivido "los desplantes de Nerea",  como una falta de respeto (sólo porque Nerea no hace exactamente lo que la madre quiere "nunca aprendió a respetarme" ... "Tú siempre la defendiste" (C3) y   por otro lado, Bittori es incapaz de escuchar/entender las motivaciones de Nerea para no hacer lo que la madre quiere, siempre en todo momento; ella no es un apéndice de la madre, un robot, un muñeco de cuerda, sino una persona que también merece respeto, que merece ser escuchada y valorada ((Felpudo, felpudito, ¿quién es la más bonita?)).  Parte de la importancia de la relatividad  de Aramburu en este novela y que hace tan verosímiles a sus personajes es la dimensión psicológica de que dota a sus personajes, tanto que es una delicia analizarlos.

Nerea  tiene un gran dilema con respeto a su madre viuda al terminar su carrera:  "¿Vivir con ella? Horror, ¿Volver al pueblo? Aún menos". (C68). Sus relaciones de pareja son desastrosas  hasta que se enamora de Quique y se casa con él.  Nerea nunca acierta con la madre, pobre chica,  como cuando va de visita (C119)  y le regala un ramo de flores en señal de buena voluntad Bittori nada más verlas exclama: -"Oye, que todavía no me he muerto". 

Hay muchas cosas que Bittori desaprueba de su hija (como el marido que tiene, aunque hasta altura ya estuvieran separados,  y los intentos de ella de ser atractiva para él que a Bittori  le parecen de lo más patéticos y a los que me he referido en la entrada anterior
Pero por sobretodo, como dije antes, Bittori le guarda resentimiento porque Nerea no estuvo presente en el  Funeral del padre, ni llamó enseguida (C10). La hija y la madre tienen, finalmente, un dialogo sincero en el C119  que comienza con un gesto cotidiano y sencillo:  el sinceramiento de Bittori con respecto al felpudo de Londres que, en realidad,  no le había gustado.  A esta altura, Bittori  se ha dado cuenta de que el menudo par de hijos que tiene -a ella que no se le escapa nada- le tiene que dar una mala noticia.  Bittori comenta que no se comunican en la familia, Nerea  le contesta que ahora ella  tiene la oportunidad de hacerlo, pero  ambas no se ponen de acuerdo  en cosas triviales como en prender o no la lámpara: Nerea no ve en esa cueva, Bittori no quiere que entren los mosquitos. Pero más allá de esto, y lo importante,  es que Bittori le comunica a Nerea que sabe lo que tiene dentro del cuerpo, que rechaza quimoterapia y otros suplicios, que quiere reunirse con su marido y remata con un "a mi me mataron hace mucho tiempo" (sigue con vida sólo porque necesita ese perdón).     Bittori no se deja interrumpir por Nerea y le dice  que les deja la herencia mitad y mitad  a ella y a su hermano, se lo comunica  a ella, porque sabe que no puede tratar esos temas con Xabier que enseguida se viene abajo.   Nerea observaba y veía a su madre, su cara serena, llena de decisión, de lucidez. Y era como si la mirase por primera vez en su vida

Los tres en tanto que víctimas se posicionan distinto frente al trauma que los invade:

Bittori, que está muerta en vida y que, de hecho con su cáncer de útero se está  muriendo,  es incapaz de entender las necesidades de su hija, y menos de respetarlas, sumida, como está en su propio dolor; muerta en vida, o casi,  con lo único que la mantiene con vida: la necesidad de saber, de encontrar las respuestas en el pueblo y de recibir el pedido de perdón por parte de los asesinos (o presuntos asesinos).

Nerea siente una imperiosa necesidad de vivir   como cuando se dice a sí mima: Nerea levanta esa cara no te resignes, vive, eso eso, vive muchacha, aunque estés jodida , muévete, lucha, busca (C27) Y, como le expresa a su hermano  cuando se encuentran ambos cara a cara,  ha tocado fondo, y algo en ella tiene que cambiar (C28) y por eso necesita confrontar y vomitar las brasas (C30); para poder atravesar el duelo, para poder pasar página, sin olvidar, desde luego, pero pasar la página que le permita seguir viviendo (C28). 

Xabier  Está lleno de culpa "Aita te dejé morir?" (C61) y le da al coñac, para amortiguar, adormecer  el dolor.  Igualmente, cuando  escuchaba a Nerea no se inmutó, no la miró, no apartó los ojos de la copa (C28), esto en cuanto al trauma por el  asesinato del padre. En cuanto al cáncer de la madre, no es capaz de  hablar con ella  sobre su enfermedad aún siendo médico,  tal  como había dicho al oncólogo que haría (C119).





 Familia 2:


 Relación de pareja Miren-Joxian: 

Miren  corta la relación con Bittori  y obliga a Joxian a hacer lo mismo con Txato, aún cuando vivía pero estando  ya señalado:

 -Ella (Bittori) ha llamado. Casi las diez serían. Le he colgado. 
- Pues ayer estuvisteis en la cafetería. 
-Ayer fue ayer, hoy es otro día. Ya no hay amistad. Ve haciéndote a la idea.
 -Tantos años. ¿no te da pena? 
- a mi me da pena Euskal Herria que no la dejan libre.
 - No me voy a acostumbrar. El Txato es mi amigo
 (...)(C69)

 
Joxian  y Miren  se preocupan por  Joxé Marí que ha huido y está escondido,  no saben donde, y discuten por   sus actividades, él las desaprueba "Yo no eduqué a mi hijo para matar" (C64),  ella lo  apoya incondicionalmente (aconsejada además por el cura -instigador-  que le aclara las ideas) (C65). Joxian  que está sometido a Miren, tranza con ella muchas veces para "llevar la fiesta en paz",  porque como Joxian le expresa a Arantxa"Es que tu madre ¡tiene un carácter!" (C55) o "cuando la ama se entere, menuda bronca" (C103)Arantxa, por su parte "no le teme" (C103)  y así se lo manifiesta a su padre. Aquí referido al tema las cartas, pero  hay más ejemplos  como cuando Joxian le oculta que Bittori lo ha interceptado en la Huerta, o como cuando ella y él  visitan juntos  la tumba de Txato. Recién al final  se impone con ayuda de Arantxa que le dice a su madre (referido al padre):  "no se atreve a decírtelo, te tiene miedo", entonces Joxian se sincera rotundo, claro y escueto cuando Miren le pide que le aclare lo que han estado haciendo a sus espaldas (C124). Miren no le perdona y siempre le echa en cara a Joxian de que la hubiera  dejado sola cuando estaba pariendo a Joxé Mari  y de que se hubiera pasado media vida en el bar y media andando en bicicleta, por lo que ella se hizo cargo de sus hijos sin mucho apoyo de él que cree, por el contrario,  que aportó a su educación  (C64). 

 Ambos como pareja están muy mal avenidos. No hay amor, tampoco afecto, sólo rutina. Joxian teme a Miren y  Miren no duda en humillar a Joxian cuando se tercia la ocasión, como cuando le cuenta que Arantxa se casó por civil con el salamantino de Guillermo, sin haberles avisado, sin banquete, sin la bendición de Dios: "¿tú eres tonto, o  qué? (...)" "Tú eres tonto, has sido siempre tonto y morirás tonto. (...)" (C71) Y cuando se reúnen en un restaurante las dos familias para conocerse y Joxian se emociona, Miren se burla de él: "¿Y tu numerito sentimantal?(....)" tu llorera delante de todos (....) " y le reprocha:  "Nos has dejado en ridículo" (C71) Criticas, reproches, comentarios constantes.

 Relación de los hermanos  Arantxa, Joxe Mari y Gorka  entre  si:
 

Arantxa y Gorka   siempre se han entendido y tiene buena química fraternal (C50) ya desde niña ella le leía cuentos a su hermanito (C38) y le daba buenos consejos "Tú lee todo lo que puedas. Reúne cultura...(...)" (C38) - "lo mejor es que escribas tus cosas y no dejes que nadie se aproveche de tu talento"·(C72).  Eso no les pasa con Joxé Mari, al que Gorka teme (C39, C43) tal como se lo manifiesta a la hermana y al que sigue la corriente para que no se enoje con él  y trata de complacer,  como cuando va a sacar fotos  a una reunión de la banda terrorista ETA (C39) y respira tranquilo cuando "pasa largas temporadas  en Bilbao sin dar señales de vida" (C18) y se alivia mucho cuando  no es el quien cae en la cárcel (C114 ) sintió entonces  "un escalofrío y triste alegría". También Arantxa ya desde joven le temía, por eso sólo informa  a su familia de su relación con Guillermo, el que será su marido, recién cuando Joxé Mari se va de su casa (C43) y por supuesto, Arantxa desaprobará siempre las actividades terroristas de Joxé Mari (Siempre aconsejaba a Gorka a no seguirle los pasos en eso). Cuando la noticia de que Joxé Marí ha sido apresado sale en la tele, a Gorka le da vergüenza y  Arantxa, le da la razón: "No  me extraña, ¿A quien le gusta tener un asesino en la familia?" (C50) y Arantxa le da una palmada de aprobación por no haber seguido los pasos de su hermano.


 Relación de los padres  con los  hijos:   

Un ejemplo de las interacciones en esta familia lo tenemos en el C37 con la  escena  de la Tarta.  Queda claro que circula el efecto, que los padres se preocuparon mucho cuando Gorka fue atropellado a los 9 años, que Miren cuida la torta que el causante del accidente le trae a Gorka. Que Miren  defiende como una leona a sus cachorros, lo que  considera de su hijo pequeño accidentado y,  presuponiendo que el tragaldabas de su hijo Joxé Mari se había  comido un pedazo antes y sin permiso, se enoja con él. Se enojan, se amenazan, se tienen miedo, se ocultan cosas, se dicen otras, pero  en el fondo se quieren.  Joxian desaprueba las actividades de Joxé Mari, y si cogiera las armas, no le miraría a la cara en su vida (65) mientras que Miren se niega rotundamente  a creer que su hijo "Un chaval tan generoso y tan noble se meta en una organización criminal como la llaman los periódicos españoles" (C65) y eso trae conflicto en la pareja, que discuten al respecto, (además de los constantes reproches de Miren a Joxian). Joxian reconoce ante Gorka, cuando este fue a verlo al haber sido apresado Joxé Mari: "tu hermano es un asesino" (...) (C95) y se lamenta por haber sido un padre blando, que haberle dado un par de ostias a tiempo.... Gorka le responde: "En este país se solucionan demasiadas cosas a ostias. Así nos va (...) (C95)

Arantxa,  es la que dice de frente las cosas en esa familia y llama a las cosas por su nombre y tiene plena conciencia de que su hermano Joxé Mari  es terrorista. Es ella la  que se marcha a otro pueblo con el marido escogido, y se pelea con la madre por cinco años en los que dejan de verse (C89) y es ella también quien da el primer paso para la reconciliación (C) . La madre recibe  a la hija postrada en su casa y la cuida cuando el marido se la deposita allí.  Joxian visita a la hija y a los nietos a espaldas de Miren durante los  cinco años que Miren y Arantxa no se hablan. 


¿Qué pensará el autor de cómo queda su libro cuando pasa por mis manos?




Relaciones entre los miembros de ambas familias: 


Bittori -Miren:  

De haber sido  intimas amigas intimas (C7) a punto de profesar de jóvenes en un convento y de encontrarse y charlar en las cafeterías del pueblo o de San Sebastián y de hacerse confidencias: Miren le confiesa a BIttori  que se lleva mal con el marido, que se siente insegura con él, porque  desaprueba las actividades de  Joxé Mari a quien ella defiende a rajatabla: "Dice que como Joxé Mari coja las armas no le mira a la cara en la vida"  y que se la pasa llorando por el hijo (C65); ambas  se terminan odiando, en parte por  el asesinato de Txato, que abre la brecha entre las dos, pero también porque  ellas han cambiado interiormente, especialmente Miren al radicalizarse  por defender a su hijo terrorista, (aunque  sabemos  que su cambio se debe también  al rencor y envidia acumulados porque Txato y Bittori han prosperado, etc.). Ahora Miren piensa que a Bittori   "le ha dado por meterse en nuestras vidas, ya los tenemos en casa" (C24) "le ha dado  por  acosarnos" (C104). Cuando  Miren se entera en la Iglesia del pueblo  de que Bittori está ahí no vuelve la cara siquiera para mirarla (C26).


Bittori - Joxian: 

Bittori lo obliga a dar la cara (C49) lo encara primero en la huerta en la que Joxian se  muestra reticente a hablar con  ella por temor, más que nada, a que su mujer le monte un pollo,   que ya le ha advertido:  "Cuidado Joxian esa mujer te quiere enredar" (C49) e  influenciado por ella, se refiere a Bittori como La loca (especialmente frente a Miren) (C103)  y piensa, poniéndose a la defensiva,   que Bittori  pretende provocarlo (C7) Pero Bittori que es obstinada logra al final que Joxian vaya con ella a ver la tumba  de Txato  y... muestre  dolor por  el asesinado que tan amigo suyo había sido (C113).

Txato.- Joxian: 

Fueron muy amigos y compañeros  de mus, bar y bicicleta. Txato  ha ayudado Joxian con el tema de la tapia cuando la inundación de la huerta (C12)  y ha sido generoso con sus hijos, dándoles regalos (pulsera, helados bicicletas). Joxian cumple con el mandato de Miren de no hablar con su amigo (C69) pero una vez lo busca y habla con el en secreto, temblando  de miedo de que alguien lo viera:
     
-Soy yo
- ¿Qué quieres?
 - Nada. Decirte que lo siento (...)
- ¿Alguna vez te han dicho que eres un cobarde?
- Me lo digo yo todo el tiempo. Pero eso no cambia nada ¿Te puedo dar un abrazo? Aquí no nos ve nadie.
- Déjalo para cuando te atrevas a hacerlo a la luz del día.
(...)  (C69)
 
Joxian, aunque llora en secreto por la muerte de su amigo,  no fue a su entierro, tampoco fue capaz de dar las condolencias a Bittori, por más dolor que sintiera por la muerte de su amigo, inútil para eso,  pide ayuda a Gorka que tampoco lo hace por ser tan cobarde como él (C93). Finalmente Joxian irá a visitar la tumba de Txato  pero  por la presión de Bittori que lo encara (C49, C113).



Bittori con los hijos de F2: 

Con la que mejor se entiende porque considera la mejor de todos ellos es con Arantxa (C15)  con quien se encuentra en el parque y charla (C21), después de haberse cruzado con ella en una de sus vueltas al pueblo y haberla visto en silla de ruedas (C15), y averiguado -con pena al verla paralítica- porqué estaba así. Arantxa se pone contenta con esas visitas en las que siente el cariño de Bittori y se encuentran cada mañana en la plaza del pueblo (C118).  Con Gorka el contacto es irrelevante y con Joxé Mari, busca de este que asuma su culpa y le pida perdón (Ver las Cartas). 

Txato con hijos de F2:

Txato siempre fue generoso con  los hijos de Miren y Joxian, les compraba helados, pulseras, bicicletas.


Hijos F1  con hijos  F2:  
 

Arantxa con Xabier: Desde siempre Xabier le pareció atractivo a Arantxa pero este no le prestó nunca atención  en plan romántico, sin embargo,   fue  a Xabier al que Arantxa recurrió  jovencita y muerta de miedo con  el tema del aborto "en solicitud de ayuda urgente" Y Xabier se la prestó y le guardó el secreto (C42)

Arantxa con Nerea:  Desde niñas fueron amigas y dejaron  de verse cuando la una se fue a Renteria casada y la otra a estudiar a Zaragoza.  Arantxa ya había estado casada un año y medio, aún sin hijos,   y el padre de Nerea ya estaba siendo amenazado, cuando por casualidad se encontraron en San Sebastián, se abrazaron con  el afecto de siempre  y fueron a charlar,   en un diálogo sincero,  a una cafetería a la  que solían ir sus madres (C55):   Dice Arantxa, por ej, "La he oído decir (a  su madre) cosas feísimas del Txato" (...) "¡Con la amistad que han tenido las dos familias!" y también Arantxa entiende muy bien el hecho de que Txato quiera alejar a Nerea del pueblo. Nerea, por su parte, le confiesa como aceptó ante su padre  bañada en lágrimas irse del pueblo. Luego ellas dejan de verse nuevamente hasta que Nerea visita a Arantxa en el hospital cuando ella va a su sesión de Fisioterapia y Arantxa, en su silla de ruedas se pone muy contenta  con su visita,  transformando su cara entera "en una mueca violenta de alegría". Nerea casi se cae de pena de verla así, pero disimula todo lo que puede (C118).  En ese mismo encuentro Arantxa le  informa a Nerea: "-La gran pena de Bittori es morirse sin que mi hermano os haya pedido perdón.  (...) ando metiendo presión a Joxé Mari. No paro"

 Xabier con Joxé Mari: vínculo no relevante o inexistente,

Xabier y Nerea con Gorka, vinculo no relevante o inexistente.  



Nótese que Arantxa es la primera en tomar contacto con la familia 1,  después del asesinato de Txato.  Y tal como Bittori se lo cuenta a Txato en la Tumba:  "es la única, como te he contado  alguna vez, que  se compadeció de mí y de nuestros hijos" (C15) Ella es también, contrario a todos los del pueblo a quienes inquieta el regreso de Bittori (C2, C 24, C25),  la que casi se convulsiona por saludar a Bittori  o pedirle que se acerque cuando ella la ve desde su silla de ruedas (C15) y es ella quien presiona a Joxé Marí en la cárcel para que escriba a Bittori pidiéndole perdón (C117). Arantxa es -desde la prisión  perpetua de su cárcel corporal inmerecida (C122)-  el agente  reconciliador que  contribuirá de forma efectiva y fehaciente  a que la herida infringida a la familia 1,   pueda ahora, finalmente,  comenzar a sanar.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


En la próxima y última entrada: Trauma y conclusiones.